
Por: Jorge Apolitano Rodríguez
El Consejo Nacional del Trabajo (CNT) en sesión extraordinaria, la semana pasada debatió importantes temas laborales, una de ellas es para definir, si se aplica la llamada “cláusula gatillo”, que permitiría un incremento de 27 soles en la remuneración mínima vital, que en la actualidad es la irrisoria suma de 550 nuevos soles, equivalentes a 172 dólares americanos.
Como es de conocimiento el gobierno de turno tiene la intención de incrementar el sueldo mínimo, pero el problema son los empresarios que no quieren dicho aumento.
Los empresarios y trabajadores sabemos que en el Perú se paga los peores sueldos en América Latina y el mundo.
El Consejo Nacional de Trabajo está integrado por autoridades del gobierno (Ministerio de Trabajo), empresarios (Cámara de Comercio, SNI) y organizaciones sindicales como la CGTP, CTP, CUT, etc.
Esta cláusula señala que si existe un incremento del costo de vida que supera las metas anuales de inflación del BCR, se aplicará de manera excepcional un ajuste del sueldo mínimo. Si se llegara a un acuerdo, la remuneración básica pasaría de S/.550 a S/.577 nuevos soles. Esperamos la cuota y buena voluntad del gobierno que debe poner sus condiciones y no el empresariado, porque su objetivo es defender a la sociedad y clase trabajadora.
Aunque los integrantes del CNT aceptaron este dispositivo de manera voluntaria, los sectores empresariales opinaban hasta hace pocas semanas que no era un buen momento para aumentar el sueldo mínimo, ya que dicho incremento podría aumentar los costos laborales de las empresas y poner en riesgo la generación de nuevos puestos de trabajo. Que empresario no se queja, con razón muchos de ellos vienen pasando vacaciones en playas de Varadero, Acapulco, Asia, Punta Sal, etc.
Si hay un milagro de aumento, aliviaría en algo cubrir la canasta básica familiar que en la actualidad es de S/. 1,900.00 soles ($ 608 dólares), que es una “utopía”, y ojo que es una canasta austera con lo mínimo, ósea para sobrevivir, sin viajes, y diversión, como si lo hacen los altos funcionarios, y congresistas. Es por eso nuestro reconocimiento público a las amas de casa que hacen maravillas al estirar y hacer alcanzar los 550 soles RMV que ganan millones de jefes de familia peruanos.
Teniendo en cuenta que pocos son los que tienen empleo, la mayoría realizan trabajos eventuales o realizan los llamados “recurseos” como se dice en nuestro país. Como pueden saber los economistas que estamos creciendo, es fácil maquillar, pero la realidad de las calles es otra. Esperamos que la situación de nuestro país cambie y la clase trabajadora sea mejor tratada. Justicia para ellos.





